Como lo demuestran innumerables estudios, los países deben reducir significativamente sus emisiones para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. Las promesas climáticas actuales solo limitarán el calentamiento global a aproximadamente 3 °C por encima de los niveles preindustriales, para fines de siglo; El Informe de Brecha de Emisiones Ambientales de la ONU estima que los países deben triplicar sus compromisos de reducción de emisiones para limitar el calentamiento al objetivo de París de “muy por debajo” de 2 ° C y aumentar las reducciones cinco veces para un escenario de 1.5 ° C.

Los países continúan expandiendo la producción de carbón, petróleo y gas, creando una brecha significativa entre esa expansión y lo que es posible usar dentro de los límites de un 1.5 ° C o 2 ° C de presupuesto de carbono. Esta brecha obstaculiza las ambiciones climáticas al bloquear la infraestructura de combustibles fósiles que hará que la reducción de emisiones sea más difícil y costosa de lograr.

El Informe de brecha de producción, que se lanzará en noviembre de 2019, equipará a los tomadores de decisiones con un recurso sobre cómo alinear mejor la producción de combustibles fósiles con los objetivos climáticos. Mostrará cómo los planes, las proyecciones y las políticas nacionales actuales aumentarían significativamente la producción de combustibles fósiles y, por lo tanto, podrían socavar los planes de reducción de emisiones de los países. El informe proporcionará un punto de referencia para medir el progreso, simplemente presentando la divergencia entre el curso actual de la producción mundial de combustibles fósiles y las rutas futuras consistentes con los objetivos de París.

Este sumario comparte hallazgos preliminares, que sugieren que el mundo está en camino de producir un 50% más de combustibles fósiles para 2030 de lo que sería consistente con una ruta de 2 ° C y un 120% más de lo que sería consistente con una ruta de 1.5 ° C. También establece cómo los países pueden mantener la producción de combustibles fósiles en línea con los objetivos climáticos.

The 2019–2020 period is an opportune moment to bridge this production gap. Countries are in the process of preparing new or updated nationally determined contributions (NDCs), which set out their new emission reduction plans and climate pledges under the Paris Agreement. The UN Secretary-General’s Climate Action Summit in September 2019 is a key part of this process, with the Secretary-General calling on governments to enhance ambitions and to stop building new coal plants in 2020. The Summit is a space for countries to start aligning coal production — as well as oil and gas supply — with the Paris goals.