Investigadores de SEI hacen una radiografía del estado de la energía solar, eólica y comunidades energéticas en el país a comienzos de 2025, ofreciendo un panorama del contexto de financiación, marcos regulatorios e institucionales y de aspectos medioambientales, socioeconómicos y de equidad.
Existe un fuerte optimismo en torno a la creación de comunidades energéticas, impulsadas por su potencial para descentralizar el acceso a la energía y fortalecer la participación local, aunque su viabilidad está sujeta a reglas claras y fuentes de financiamiento adecuadas. Por otro lado, la energía solar ha crecido rápidamente en el país, convirtiéndose en una de las fuentes renovables con mayor expansión. Este ritmo acelerado plantea interrogantes sobre su integración efectiva en el sistema energético y su sostenibilidad a largo plazo. En contraste, la energía eólica enfrenta un panorama más desafiante, con dificultades para alcanzar las metas propuestas, lo que exige estrategias claras para superar barreras técnicas, sociales y de inversión. En este contexto, el futuro de las energías renovables dependerá de cómo se gestionen estos retos y de la capacidad del país para equilibrar viabilidad económica, estabilidad del sistema y equidad en la distribución de beneficios.
