Los subsidios a los combustibles fósiles están retrasando una transición energética y merecen mayor atención en los análisis de modelos globales, según un nuevo artículo en Nature, escrito por científicos de SEI e investigadores asociados.

El artículo, titulado Por qué importan los subsidios a los productores de combustibles fósiles, muestra cómo la eliminación de los subsidios puede evitar nuevos proyectos de combustibles fósiles al hacerlos poco rentables. Los autores encuentran que eliminar incluso un solo tipo de subsidio podría reducir el consumo mundial de petróleo en 440 a 770 millones de barriles en 2030.

El artículo es una respuesta a un estudio de Nature de 2018, que utilizó modelos de evaluación integrados (IAM) para cuantificar los beneficios de emisiones de la reforma de subsidios. El estudio encontró que la eliminación de subsidios podría reducir las emisiones globales en 0.5 a 2 gigatoneladas de dióxido de carbono, una cantidad que calificó como “inesperadamente pequeña”.

Pero el artículo de hoy sostiene que la cantidad es realmente significativa, representando aproximadamente el 25% de las reducciones de emisiones relacionadas con la energía que los países han prometido en virtud del Acuerdo de París.

Los autores del artículo, que provienen de SEI, la Universidad del Este de Finlandia, Earth Track, el Centro de Economía Política Global y la Universidad de Harvard, también sugieren que la eliminación de subsidios tiene un impacto aún mayor, tanto en la reducción de emisiones como en los efectos socioeconómicos más grandes.

Esto se debe a que los modelos de evaluación integrado tienen un punto ciego importante en lo que respecta al suministro de combustible fósil. En resumen: no captan la importancia de los subsidios para la inversión en combustibles fósiles.

Para demostrar esta deficiencia, los autores del artículo utilizaron un modelo simple del mercado del petróleo para estimar cómo respondería el mercado mundial del petróleo a la eliminación de los subsidios de depreciación acelerada. Este tipo de subsidio permite a las compañías de combustibles fósiles tomar mayores reducciones de impuestos al comienzo de una inversión de capital, lo que hace que los nuevos proyectos sean más económicos.

Los modelos de IAM en el estudio de 2018 encontraron que la eliminación de este subsidio reduciría el consumo global en aproximadamente 21 millones de barriles en 2030. Pero el análisis en el artículo de hoy, que explica los efectos de inversión, muestra que el efecto podría ser mucho mayor, reduciendo el consumo en 440 a 770 millones de barriles.

Los autores del artículo sugieren que la integración de la inversión en los modelos IAM representaría mejor el efecto económico de los subsidios en la producción y las emisiones de combustibles fósiles. Pero también enfatizan que ningún modelo aún cuantifica adecuadamente el papel político y simbólico de los subsidios, y el valor para eliminarlos.

“Las transiciones rápidas bajas en carbono consistentes con las barreras de protección del Acuerdo de París requieren una producción dramáticamente reducida de combustibles fósiles”, escriben los autores. “Los subsidios a las compañías de combustibles fósiles plantean formidables obstáculos financieros, institucionales y políticos a esta transición, lo que impide la eficacia de las estrategias de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”.