part of Renewable energy
Start readingLas lecciones recopiladas en este informe buscan aportar elementos de reflexión a los responsables de la política energética sobre las condiciones necesarias para una incorporación eficiente y sostenible de las energías renovables no convencionales en los sistemas eléctricos.
El despliegue exitoso de las energías renovables requiere un cambio de paradigma que permita adaptar los sistemas eléctricos, históricamente basados en generación térmica fósil, en sus distintas funciones de gestión, en particular en la planificación, la regulación y la operación.
Este cambio de paradigma no se circunscribe a un único ámbito sectorial, sino que atraviesa de manera transversal las distintas dimensiones de la política energética. En el plano político e institucional, requiere construir acuerdos amplios y duraderos que trasciendan los ciclos de gobierno y brinden estabilidad a las reglas de inversión. En materia de planificación implica incorporar la variabilidad y la incertidumbre propias de las fuentes renovables en los modelos y criterios con que se evalúa la expansión y la confiabilidad del sistema, y dotar a esa planificación de carácter vinculante para que se traduzca en el desarrollo efectivo del sistema. Y en el ámbito regulatorio, exige adecuar las reglas de remuneración, contratación y operación para que sean acordes a las características de estas tecnologías.
En este contexto, el presente informe tiene por objetivo recopilar y sistematizar las principales buenas prácticas identificadas en la literatura y en la experiencia acumulada en los países de América Latina y el Caribe en relación con la incorporación de energías renovables no convencionales en los sistemas eléctricos. En particular, el informe aborda aspectos tales como la necesidad de contar con acuerdos políticos y sociales amplios que otorguen estabilidad a las políticas energéticas; la importancia de una planificación integral del sistema eléctrico; la adaptación de los marcos regulatorios e institucionales para facilitar la integración de estas tecnologías; y las oportunidades que ofrece la integración regional de los sistemas eléctricos para mejorar la eficiencia y la seguridad del abastecimiento energético.

