Los mecanismos causales propuestos para la comunicación entre los usuarios de recursos son numerosos, desde su capacidad para compartir información hasta su capacidad para negociar soluciones a problemas y dilemas comunes.

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Sin embargo, lo que es menos conocido es en qué condiciones estos mecanismos causales potenciales son importantes y si, en los casos en que se dispone de medios distintos de la comunicación, serían más efectivos para los mismos fines. Una alternativa podría ser que en lugar (o Además de) que los usuarios dependan de una comunicación intergrupal para adquirir información útil, un intermediario, como una agencia pública, pueda proporcionarla.

Además, los diferentes mecanismos causales que hacen que la comunicación sea beneficiosa podrían no ser independientes, ni uno con respecto al otro, ni con respecto a otros medios impuestos externamente para facilitar una mejor gestión ambiental, y no con respecto a diferentes factores contextuales. Este estudio utilizó experimentos de laboratorio de una manera innovadora para explorar estas preguntas y probar específicamente la importancia relativa de la comunicación en el manejo de sistemas socio-ecológicos complejos caracterizados por dilemas de recursos comunes, interdependencias ecológicas y acceso asimétrico a los recursos, todas las características están presentes simultáneamente.

Los autores descubrieron que cuando los usuarios de recursos se enfrentan a un desafío tan complejo, la capacidad de comunicarse aumenta significativamente el rendimiento individual y grupal. Un hallazgo quizás más sorprendente fue el efecto negativo sobre los resultados generales que proporciona la información externa sobre los resultados, cuando los usuarios también tienen la capacidad de comunicarse.

Al analizar el contenido de las conversaciones, los autores sugieren varias explicaciones posibles de por qué la combinación de información externa y comunicación con el usuario actúa para aumentar la carga cognitiva individual e impulsa la competencia intergrupal, lo que conduce a una reducción significativa en los resultados positivos individuales y grupales.