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Más allá de la cuenca hidrográfica: teleconexiones del agua en la cuenca del río Campoalegre en Colombia

Cuenca del río Campoalegre

Date published
22 March 2021
A story from
Campoalegre

De lo local a lo global

Conciliar los diferentes usos del agua, garantizar la participación e inclusión en la toma de decisiones e implementar medidas de conservación de los ecosistemas son algunos de los retos actuales de la gestión del agua. La compleja relación entre las actividades dependientes del uso de agua—como la producción de alimentos y la generación de energía— así como los procesos geofísicos, ecosistémicos y de gobernanza han llevado a la creación y adopción de diferentes enfoques integrales para la planificación y gestión del agua.

Uno de los enfoques más reconocidos es la Gestión Integral de los Recursos Hídricos (GIRH), centrada en las interconexiones de los intereses de diversos actores y usuarios del agua en un límite geográfico definido: la cuenca hidrográfica. Dentro de sus límites, los planificadores y gestores identifican las interconexiones entre los procesos biofísicos, sociales y económicos mediadas por el agua, buscando soluciones balanceadas que satisfagan los diferentes objetivos. Sin embargo, la noción de cuenca hidrográfica ha promovido la visión de estas como espacios “cerrados” de planificación, potencialmente limitando la forma como representamos e incorporamos otros procesos que operan más allá de la cuenca hidrográfica y, que incluso, pueden tener una mayor influencia sobre los resultados de la gestión del agua que los procesos locales.

El mercado de productos agrícolas, como café, cacao o soja, es uno de los impulsores regionales, nacionales y globales que afectan el consumo de agua a nivel local; aun así, los consumidores de estos productos agrícolas, generalmente, no se encuentran en los límites de la unidad de gestión del agua. El efecto del comercio fuera de los límites no es necesariamente considerado a la hora de tomar una decisión a nivel de cuenca, contemplando, por ejemplo, cómo las dinámicas de demanda de recursos naturales en la cuenca pueden generar conflictos de acceso para otros intereses locales.

Magdalena River Basin

Foto: Héctor Angarita/SEI

Foto: Camilo A. Bernal-Forero/Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ANLA

Los ejemplos del mercado de productos agrícolas y la producción de hidroenergía ilustran la dificultad de predefinir un límite geográfico de gestión del agua que represente adecuadamente a los procesos diversos, concurrentes y multiescalares que pueden influir en la satisfacción de los objetivos asociados al uso y consumo del agua. El marco de la GIRH–que adopta como punto de partida la cuenca hidrográfica– limita la consideración de las conexiones del agua más allá de la cuenca, es decir, la relación que el agua tiene con procesos multiescalares, como la producción de recursos a niveles regionales o nacional (el nexo agua-energía-alimentación) o la importación y exportación de productos que hacen un uso intensivo del agua.

Gestión del agua en Colombia: una mirada hacia la producción cafetera y la generación de hidroenergía

En Colombia, la GIRH también es utilizada como el marco nacional orientativo para la toma de decisión en las temáticas relacionadas al agua. La estrategia de planificación de la Política de GIRH de Colombia (PGIRH) se ha concebido como un sistema anidado con un enfoque de “arriba hacia abajo”. A nivel de macrocuenca se analiza el desarrollo nacional de manera integral con los sectores económicos y sociales más representativos y se definen los lineamientos para la gestión del agua en el siguiente nivel de escala (es decir, la subcuenca). Estas directrices se definen en el Plan Estratégico de la Macrocuenca (PEM) y se priorizan y posteriormente se internalizan en el Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica (POMCA).

Para explorar en profundidad estos procesos multiescalares, más allá de los instrumentos de planificación existentes, presentaremos las dinámicas de la producción cafetera y la generación de hidroenergía en la cuenca del río Campoalegre, ubicada en la macrocuenca Magdalena-Cauca, Colombia (Figura 1). La cuenca río Campoalegre cuenta con una población total de 100.284 para el año 2019 y tiene un área total de 63.994,95 ha., siendo que 78,69% está ubicado en el Departamento de Risaralda (municipios de Dosquebradas, Marsella, Pereira y Santa Rosa de Cabal) y 21,31% en el Departamento de Caldas (municipios de Chinchiná, Palestina, Villamaría).

Figura 1. Ubicación de la cuenca del río Campoalegre con relación a la Macrocuenca Magdalena-Cauca, Colombia. Fuente: SEI

Producción de hidroenergía

La energía hidroeléctrica es un componente fundamental del suministro energético de Colombia, aportando al aproximadamente el 70% de la demanda. Recientemente, las consideraciones sobre el cambio climático han vigorizado el interés por el desarrollo de energía hidroeléctrica, debido al potencial que tiene para contribuir a las economías con bajas emisiones de carbono y a la reducción de la dependencia de los combustibles fósiles. Sin embargo, la construcción de embalses y las extracciones de agua en cuerpos hídricos superficiales, como ríos, generan diversas alteraciones en los ecosistemas de agua dulce y en los servicios que proveen a la sociedad. Estas alteraciones son acumulativas a la escala de cuenca y la propagación de los impactos puede extenderse a cientos de kilómetros.

Por ejemplo, las alteraciones de caudal afectan diversos procesos de la cuenca tales como la conexión entre los cauces y riberas; la deposición de nutrientes y materia orgánica; el reclutamiento, dispersión y colonización de plantas riparias.  La continuidad espacial del hábitat y su heterogeneidad asociado a la variabilidad hidrológica, constituyen un factor de diversidad biológica.

Actualmente, en la cuenca del río Campoalegre, el desarrollo de pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH) es objeto de evaluación, ante diversas iniciativas de expansión de este sector en la región.

Por una parte, es necesario comprender los efectos acumulativos de estas centrales para determinar no solo los impactos inmediatos aguas abajo de la intervención, sino los efectos acumulativos que diversas PCH pueden generar en los ecosistemas de agua dulce en otras escalas, por ejemplo, el río Cauca, receptor del río Campoalegre y en consecuencia los procesos físicos y bióticos más allá del límite definido en la cuenca. A su vez, es necesario incorporar consideraciones a diferentes escalas desde la perspectiva de los usuarios y planificadores del sector de energía, que contribuyan a la identificación de beneficios y oportunidades del sistema energético nacional y a reconocer las necesidades de procesos de dialogo incluyentes con las partes interesadas.

Foto: Camilo A. Bernal-Forero/Autoridad Nacional de Licencias Ambientales ANLA

Producción cafetera

La producción de café en la cuenca del río Campoalegre es la actividad agrícola más importante en el área de estudio. Los municipios del POMCA hacen parte del Paisaje Cafetero declarado en 2011 por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. El 52.23% del área total de la cuenca se encuentra en esta categoría, caracterizada por ser un ejemplo de adaptación a las condiciones geográficas de cultivos de café de ladera y montaña (Omega Ltda 2020).

En esta cuenca se encuentran sembradas 15.400 ha., correspondiente al 24% del área de la cuenca y una producción aproximada de 15.000 Toneladas de café pergamino seco CPS. Respecto al agua requerida para la producción del café, se estima que el 20% de la producción en la cuenca se realiza a través de beneficio ecológico. En este tipo de producción se requiere de 1 litro o menos de agua para producir 1 kg de CPS. El beneficio tradicional requiere 40 litros de agua por cada 1 kg de CPS. En este sentido, para producir 14.996 toneladas de CPS en el área de la cuenca, se requieren al menos 482’875.314 litros de agua al año en el beneficio ecológico y 599´840.000 litros en el tradicional. (Omega Ltda 2020). A su vez, el café, cuando se produce de forma tradicional, genera vertimientos que alteran la calidad del agua (aproximadamente 115 g de DQO por cada kilogramo producido) (Rodríguez Valencia et al. 2015). En total, en la cuenca del río Campoalegre, se estarían vertiendo 1.725 Toneladas de DQO al año, cuando el café se produce de forma tradicional. Los vertimientos en el beneficio del café son una fuente significativa de contaminación en la cuenca y agua abajo, generando conflictos por la disponibilidad del agua de acuerdo con su calidad.

Los efectos acumulativos de los vertimientos concurrentes de la producción del café y municipios en la cuenca han deteriorado las fuentes hídricas superficiales (Omega Ltda 2020). Sin embargo, solo el 5.3% del café producido en Risaralda se consume en Colombia , mientras que el 40.9% del café es exportado a otros países (p.e. USA, 19.9 en Alemania, 7.8% en Bélgica, entre otros.

Figura 2. Principales países importadores del café producido en el Departamento de Risaralda, donde está ubicado 78.69% del área de la cuenca del río Campoalegre, Colombia para el año 2016. Fuente: Trase Earth (2021).

Retos para la gestión del agua más allá de la cuenca

La adopción de un enfoque de gestión y planificación del agua únicamente basado en la cuenca hidrográfica puede traer dificultades en la integración de los diversos procesos mediados por el agua con los sistemas terrestres y de agua dulce, las actividades sectoriales y las preferencias de la sociedad. Los ejemplos de la producción cafetera y la generación de hidroenergía en la cuenca Campoalegre ilustran el reto de integrar consideraciones de sectores productivos cuyos impactos operan a escalas mayores que las unidades de planificación y gestión del agua, y la complejidad de las dinámicas entre las zonas que concentran las actividades dependientes de agua, las zonas que consumen los productos generados, y los efectos acumulativos. Eso significa que la cuenca hidrográfica puede presentarse demasiado grande para el análisis de cuestiones de pequeña escala que afectan a las comunidades y los ecosistemas, o demasiado pequeña para abordar las conexiones con los impulsores regionales o globales, o de los impactos acumulativos que operan más allá de los límites de la unidad de gestión.

La iniciativa Agua sin Límites de SEI (Figura 3) busca explorar soluciones para estos retos a partir de tres pilares: tele-conexiones del agua, consideración temprana del ecosistema y enfoques de participación e interés múltiple. Con estudios de caso en la macrocuenca Magdalena-Cauca,  en Colombia, y en la cuenca del Mekong, Sudeste Asiático, analizaremos la integración entre los diversos procesos que influencian la gestión de agua a diferentes escalas. A partir de estos estudios de caso, podremos evaluar y pensar en los impactos cumulativos de los diversos procesos mediados por el agua con los sistemas terrestres y de agua dulce, las actividades sectoriales y las preferencias de la sociedad, adoptando un enfoque de gestión de agua que va más allá de los límites de una cuenca hidrográfica.

Figura 3. Teleconexiones del agua: relación de los procesos multiescalares y concurrentes – como la producción de alimentos y la generación de hidroenergía – y su influencia en la gestión del agua más allá de los límites de la cuenca hidrográfica. Fuente: Infografía de la iniciativa de SEI ‘Agua sin Límites’.