La grave crisis económica, social y sanitaria derivada de la pandemia de COVID19, en combinación con una fuerte caída de los precios y la demanda del carbón, petróleo y gas en 2020, ha puesto en evidencia una vez más la vulnerabilidad de los países dependientes de la producción y exportación de las energías fósiles en Latinoamérica.

Este documento, liderado por investigadores del SEI, la Iniciativa Climática de México y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, analiza las tendencias de inversiones, cambios legislativos y políticas públicas relacionadas con energía en el marco de la pandemia (desde enero 2020 hasta agosto 2021) en Argentina, Brasil, Colombia y México; las cuatro grandes economías de Latinoamérica y los mayores productores de combustibles fósiles de la región (BP, 2021), tomando como base los datos de libre acceso del Energy Policy Tracker (www.energypolicytracker.org ).

Mensajes clave:

  • Los países productores de combustibles fósiles en Latinoamérica son especialmente vulnerables en el contexto de la crisis económica y social causada por Covid-19, lo que se suma a la gran volatilidad en los precios del petróleo, carbón y gas, y las extremas desigualdades sociales ya existentes, agudizadas por la crisis.
  • Las políticas nacionales presentan claras contradicciones: a pesar de las narrativas globales de transición energética, los combustibles fósiles son protagonistas de los apoyos y políticas de recuperación económica postpandemia en la región.
  • La promoción del gas natural como combustible de transición, la promoción del carbón para uso doméstico y la ampliación de la frontera extractiva hacía minerales críticos/estratégicos reafirma la apuesta extractiva en países de la región.
  • La recuperación económica representa una oportunidad para invertir en un futuro sostenible, bajo en carbono y socialmente justo. A su vez, hay alto riesgo de profundizar dinámicas de “lock-in” de carbono que inhiben el crecimiento de fuentes alternativas de energía renovable.