Si el cambio climático es uno de los principales desafíos de nuestro tiempo, la adaptación al cambio climático es una oportunidad para reconsiderar las raíces de nuestras sociedades, lo que puede hacer que algunas personas sean más vulnerables y otras más resistentes a un clima cambiante.

El cambio climático puede amplificar las desigualdades existentes: las personas que enfrentan varios tipos de discriminación en su vida cotidiana son las más afectadas por el cambio climático y las menos propensas a adaptarse con éxito.

El género se interrelaciona con condiciones e identidades, como el origen étnico, la sexualidad, la clase, el reparto, la edad y / o la (des) capacidad, y se moldea por las relaciones de poder. Estas condiciones e identidades dan como resultado roles, responsabilidades, prácticas y normas que se han construido histórica y socialmente, lo que se traduce en discriminaciones y marginación. Es probable que la adaptación que ignora estas experiencias exacerbe la injusticia y la desigualdad y aumente las vulnerabilidades de las personas, lo que puede conducir a una mala adaptación. Por lo tanto, las vulnerabilidades de género ante el cambio climático y los desastres no son inevitables, sino que son construcciones sociales que pueden transformarse.

Principios clave para una adaptación al cambio climático con vision transformadora de género

La adaptación al cambio climático con visión transformadora de género es un enfoque holístico que se centra en las causas económicas, políticas, ecológicas y culturales de la vulnerabilidad de diferentes grupos, con el objetivo de abordar las raíces de la vulnerabilidad a través de acciones que desafían los atributos fundamentales de un sistema en respuesta al clima y sus efectos. Estas acciones tienen como objetivo transformar las relaciones de poder moldeadas por normas y prácticas patriarcales desiguales, y empoderar a las mujeres para que tengan una mayor capacidad de adaptación.

El documento de antecedentes para la Comisión Global de Adaptación destaca la naturaleza sistémica de la desigualdad social y de género a través de entornos naturales, seguridad alimentaria y medios de vida, ciudades, infraestructura, industria y cadenas de suministro, inversiones y finanzas. Un enfoque transformador de género para la adaptación al cambio climático debe basarse en los siguientes principios:

  1. Conocimiento del contexto. Las vulnerabilidades climáticas están intrínsecamente vinculadas a los contextos locales, y el monitoreo continuo de la situación ayuda a identificar brechas y oportunidades para acelerar el cambio transformador. Las vulnerabilidades de género no pueden abordarse mediante medidas de adaptación al cambio climático únicas para todos. En cambio, se requiere un enfoque holístico para abordar los desequilibrios de poder sistémicos y específicos.
  2. Acceso y control equitativo sobre recursos y activos. Las prácticas de adaptación, como reclamar tierras para la reforestación, pueden cambiar la forma en que se gestionan los recursos, lo que puede excluir a las mujeres que no tienen derechos formales y seguros sobre la tierra. Del mismo modo, el acceso a una vivienda segura es crucial en el contexto de eventos climáticos extremos y, a menudo, es una condición para tener acceso a la respuesta, la ayuda y la recuperación. Las mujeres que tienen acceso a los recursos y pueden decidir cómo administrarlas están mejor preparadas para adaptarse.
  3. Reconocer y abordar la ausencia de tiempo de las mujeres debido a la atención y el trabajo doméstico. Los programas de adaptación a menudo dependen de las mujeres para implementar estas medidas, y se suman a su lista de tareas no remuneradas y que consumen mucho tiempo. La atención no remunerada y el trabajo doméstico son barreras importantes para el poder adquisitivo de las mujeres, lo que podría conducir a una mejor capacidad de recuperación. La adaptación al cambio climático no debería ser otra responsabilidad de género
  4. Abrir espacios para discusión, colaboración, participación y toma de decisiones. La adaptación climática debería permitir y alentar la participación y el liderazgo en la toma de decisiones de todos los grupos afectados por las elecciones sobre su entorno inmediato y sus recursos. Esto significa participación en el hogar, la comunidad, las escalas subnacionales y nacionales.

El cambio climático es un tema candente, y la gravedad sin precedentes del fenómeno puede llevar a decisiones y planificación apresuradas, lo que puede empeorar la situación de las víctimas de primera línea. En cambio, la adaptación al cambio climático debería considerarse como una oportunidad para construir sociedades no solo más resistentes sino también más justas. La adopción de un enfoque transformador de género parece ser la mejor manera de abordar las vulnerabilidades y las desigualdades al mismo tiempo.

La Comisión Global de Adaptación (GCA) busca acelerar la adaptación elevando su visibilidad política y enfocándose en soluciones concretas. El informe insignia de GCA, Adapt Now: A Global Call for Leadership on Climate Resilience, publicado en septiembre de 2019, fue informado por varios documentos de antecedentes sobre temas temáticos y transversales.

El GCA encargó a un equipo de investigadores dirigido por Bernadette P. Resurrección para explorar los problemas de género en la adaptación al cambio climático. El documento de antecedentes – Adaptación al cambio climático transformador de género: Avanzando la equidad social – está disponible en el sitio web de GCA. A través de una revisión de la literatura que abarca el género y la adaptación en todo el mundo, el documento ofrece ejemplos, principalmente del Sur Global, de prácticas prometedoras para una adaptación más justa al cambio climático.