Pocas industrias nos invitan a reflexionar tan profundamente sobre el planeta que habitamos como el turismo. Muchas veces se resume en una actividad de ocio, pero cuando se vive desde la conciencia, revela su verdadero poder: el de conectar, transformar y despertar el deseo de cuidar lo que tenemos.
Esta fue una de las ideas fuerza que atravesó los bootcamps regionales de InnovaT360°, una iniciativa de incubación y aceleración ejecutada por el SEI y la Universidad EAN del programa Turismo 4.0, liderado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, FONTUR, y la Fundación Universidad del Valle. Durante los encuentros realizados en 10 regiones del país, emprendimientos turísticos y representantes de instituciones clave de la industria turística como Cohttps://www.sei.org/partner/fondo-nacional-de-turismo-fonturtelco, alcaldías, Secretarías de Turismo de Gobernaciones, Fenalco y otras entidades territoriales, se reunieron con un propósito común: fortalecer el ecosistema del turismo, transformando modelos de negocio hacia la sostenibilidad e innovación digital.
SEI organizó estos encuentros como parte de la etapa final de una ruta de incubación que ha beneficiado a más de 270 emprendimientos en todo el país. A través de sesiones prácticas y colaborativas, los participantes trabajaron en consolidar sus propuestas de valor y en el diseño de un producto mínimo viable que les permita crecer, conectar con mercados y generar impacto local.
Después de los bootcamps, 112 iniciativas dieron un paso decisivo al ingresar a la Ruta de Aceleración. En esta nueva etapa profundizaron en la creación de su producto mínimo viable (PMV), fortalecieron estrategias de monetización, midieron su sostenibilidad, exploraron cómo escalar sus proyectos y llevarlos al mercado.
Al finalizar la Ruta, se seleccionaron 20 iniciativas destacadas que presentarán sus ideas de negocio frente a inversionistas, expertos y actores clave del sector turístico en el Pitch Day de octubre.
270 emprendimientos de todo el país asistieron a los bootcamps. 112 de estas iniciativas dieron un ingresaron a la Ruta de Aceleración. Finalmente, 20 iniciativas presentarán sus ideas de negocio frente a inversionistas, expertos y actores clave del sector turístico en el Pitch Day de octubre.
Natalia Ortiz/SEI
Pero más allá de las cifras, lo que siguió fue la consolidación de una red viva de innovación turística y una convicción compartida: pasear no es lo mismo que viajar. Pasear es ir, consumir y volver. Viajar es sumergirse; es escuchar la historia detrás de cada plato típico, aprender del acento de quien recibe, dejarse sorprender por un paisaje sin filtros. Viajar transforma, y también transforma el lugar que se visita.
Los emprendedores que asistieron a los bootcamps nos recordaron que el turismo sostenible se trata de mirar el territorio con respeto, de entender que cada visita puede ser una oportunidad para cuidar, regenerar y construir relaciones más justas. Que cuando se viaja con propósito, el desarrollo sostenible deja de ser una promesa abstracta para convertirse en una experiencia viva. Aquí, la bioeconomía emerge como una gran aliada: desde el aprovechamiento responsable de los recursos naturales para ofrecer experiencias únicas, hasta la creación de productos y servicios basados en la biodiversidad local que fortalecen la identidad cultural, generando ingresos sostenibles. Cuando la bioeconomía se construye desde el territorio y combina con la innovación digital, la tecnología y la sostenibilidad, el turismo se convierte en una herramienta poderosa para conservar y prosperar al mismo tiempo.
Colombia cuenta hoy con una nueva generación de emprendedores que entienden esto. Que están listos para innovar con la mirada al futuro y los pies en sus raíces, para crecer sin desconectarse de su comunidad y demostrar que la sostenibilidad no es una meta, sino una forma de caminar. La tecnología les dará herramientas para avanzar, pero es la empatía la que los conecta con el territorio y con quienes lo habitan, comprendiendo la historia detrás del paisaje. De esta manera, el turismo puede ser motor de crecimiento y, al mismo tiempo, de cuidado y de desarrollo sostenible.


