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Más allá de la Declaración de Belém: 10 caminos para mejorar la cooperación transfronteriza en la Amazonia

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Más allá de la Declaración de Belém: 10 caminos para mejorar la cooperación transfronteriza en la Amazonia

Hogar de la mayor cuenca hidrográfica del mundo, y de hasta una décima parte de la biodiversidad de la Tierra, el Amazonas es importante no solo para las personas que viven en él, sino para todo el mundo. Una investigación del SEI y de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) muestra cómo puede reforzarse una nueva declaración para proteger esta selva tropical, en Sudamérica y más allá de la región.

Cláudia Coleoni, Juan Camilo Betancur Jaramillo, Daniela Maestre, Efraim Hernández, Mairon G. Bastos Lima / Published on 28 November 2023

La Amazonía es plural en todos los sentidos, desde su vegetación, cuencas hidrográficas y fronteras políticas hasta la riqueza de su gente, incluidas las comunidades indígenas y ribereñas. Este singular bosque tropical también se enfrenta a multitud de amenazas; desde la deforestación y la fragmentación del hábitat, hasta la erosión de los conocimientos indígenas y el cambio climático.

Lo que ocurre en la Amazonía y a la Amazonía tiene repercusiones tanto locales como globales. Este ecosistema icónico requiere diversos esfuerzos para mejorar la colaboración y el entendimiento común, algo que la Declaración de Belém, firmada en agosto, tiene el potencial de abordar, mediante la construcción de la cooperación transfronteriza.

Aunque el comienzo ha sido lento, nuestra investigación muestra cómo reforzar el acuerdo para avanzar en la protección de la Amazonia. Durante la 28ª Conferencia de las Partes sobre el cambio climático, la Amazonia debería ocupar un lugar destacado en la agenda, y las medidas que se adopten en los próximos dos años podrían consolidar en la COP30 de la CMNUCC, prevista para 2025 en Belém, un momento oportuno para consolidar las medidas regionales coordinadas y las recomendaciones que formulamos a continuación:

Destrucción local con efectos dominó locales y globales

Los motores del deterioro de la Amazonia son muchos: tala de árboles, minería, especulación con el precio de la tierra, expansión agrícola, inseguridad en la tenencia de la tierra, proliferación de presas hidroeléctricas, degradación de la calidad del agua y deterioro de los ecosistemas de humedales, desarrollo de carreteras y asentamientos, lagunas en la gobernanza y corrupción.

Por lo general, esas actividades sólo benefician a un grupo limitado de actores regionales y mundiales, al tiempo que imponen cargas generalizadas, tanto ahora como en el futuro. Si continúa la actual degradación medioambiental, sobre todo a causa de los incendios, la Amazonía puede llegar a un punto de inflexión en el que se convierta en un paisaje árido, con implicaciones para el clima de todo el mundo.

En este contexto, es imprescindible la colaboración entre los países cuyas fronteras atraviesan la Amazonia. La gestión del agua es un buen ejemplo, dado el carácter integrado de la cuenca amazónica y de los ríos que la atraviesan. La minería ilegal y la compleja interconexión de actividades madereras y pesqueras, vinculadas al tráfico de drogas y a redes criminales, también exigen una acción conjunta clara por parte de los países amazónicos.

Hace casi medio siglo, los ocho países que suscribieron el Tratado de Cooperación Amazónica (TCA) -Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela- formalizaron un acontecimiento trascendental al rubricar la Declaración de Belém el 8 de agosto de este año. Esta declaración se destaca como un hito al contener 113 objetivos y principios transversales. Entre sus metas fundamentales se encuentra la promoción del desarrollo sostenible y la contribución activa a la formulación de acciones prioritarias y estrategias a corto, medio y largo plazo para la región amazónica.

Queda mucho trabajo por delante para fortalecer la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) en sus áreas de colaboración, que incluyen sistemas de datos compartidos, conservación del medio ambiente, uso sostenible de los recursos, sistemas de salud coordinados e investigación y desarrollo conjuntos, entre otros. A principios de este año, investigadores de SEI Latinoamérica iniciaron una colaboración con la Secretaría Permanente de la OTCA, para establecer una línea base de la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), específicamente Agua Limpia y Saneamiento (ODS 6) y Acción Climática (ODS 13), y formular recomendaciones para acelerar la implementación de los ODS en la región amazónica.

La investigación conjunta de SEI y la OTCA hasta la fecha sugiere cómo hacer que la Declaración de Belém funcione, ofreciendo recomendaciones dirigidas a fortalecer el papel de la OTCA en la cooperación transfronteriza en la región amazónica. Nuestras recomendaciones abarcan tres temas principales:

  • Mejora de la colaboración regional (como la consolidación del Observatorio Regional de la Amazonia, ORA-OTCA)
  • creación de capacidades de gobernanza transfronteriza (como el desarrollo de respuestas conjuntas a los fenómenos climáticos y el control de las actividades ilegales);
  • posicionamiento global y gobernanza climática (como la participación activa en diálogos internacionales, incluida la COP30 de la CMNUCC en 2025).
cows grazing on a pasture that was formerly rainforest in the Amazon

Vacas pastando en un pastizal que antes era bosque tropical en la Amazonía.

Mairon G. Bastos Lima, SEI

Fortalecer la OTCA

A pesar de su alcance global, la gobernanza transfronteriza de la OTCA se enfrenta a importantes problemas de implementación.

Su ámbito geográfico se ha centrado principalmente en las aguas superficiales de la cuenca amazónica, dejando de lado los acuíferos subterráneos, incluido el vasto acuífero amazónico y los que se extienden más allá de la zona actual de la OTCA. La inclusión de las aguas subterráneas podría remodelar nuestra comprensión de la distribución espacial del Tratado y de la dinámica de la región amazónica.

El Observatorio Regional Amazónico (ORA-OTCA) es la principal plataforma de datos abiertos para compartir información entre instituciones nacionales, autoridades gubernamentales y partes interesadas. Aunque el Observatorio aspira a convertirse en una referencia para investigadores e innovadores, a menudo carece de conjuntos de datos comunes a todos los países, lo que dificulta las comparaciones entre países.

La cooperación transfronteriza efectiva lleva su tiempo: a pesar de haberse firmado hace casi 50 años, el territorio del TCA aún no está claramente definido a nivel operativo de la propia organización. Además de los problemas relacionados con las fronteras nacionales en disputa -por ejemplo, las de Guyana-Venezuela, Guyana-Surinam y Guyana Francesa-Surinam-, no hay conjuntos oficiales de coordenadas geográficas declaradas en ninguna parte de los documentos legales que sustentan el TCA y la OTCA. Esto da lugar a áreas de estudio que varían entre proyectos y equipos de implementación y a posibles fricciones entre consultores y países debido a conflictos territoriales y a la falta de claridad de las delimitaciones oficiales en el área de la OTCA.

Además, aunque la OTCA tiene una Secretaría Permanente en Brasilia y puntos focales en el Ministerio de Asuntos Exteriores de cada país, el diálogo gira principalmente en torno a los actores de ámbito nacional, lo que a menudo deja de lado a los actores locales y limita el impacto a nivel local. La estructura altamente burocrática de la organización y los problemas de comunicación también dificultan la capacidad de la OTCA para actuar de forma articulada.

A pesar de estos retos, la OTCA posee un potencial sin explotar. Si asumiera un papel catalizador de la cooperación internacional en la Amazonia, la OTCA estaría en una posición única para racionalizar los recursos y coordinar las acciones hacia objetivos compartidos. En un panorama en el que numerosas organizaciones nacionales e internacionales operan de forma independiente, el papel de la OTCA sería fundamental para aunar esfuerzos en pro de iniciativas más eficaces y colaborativas en la región.

boats on the river

Las comunidades ribereñas en la Amazonia son una de las muchas partes interesadas en el futuro de este ecosistema.

Mairon G. Bastos Lima, SEI

La Declaración de Belém: entre el optimismo y controversia para la gobernanza de la Amazonía

La Declaración de Belém fue un reconocimiento formal de la necesidad de una mayor integración regional y desarrollo sostenible para evitar el colapso de la selva amazónica. La declaración sienta las bases jurídicas y políticas para una mayor cooperación entre los países miembros de la OTCA.

Aunque se centra en particular en los esfuerzos de aplicación de la ley para hacer frente a los rampantes problemas de la minería y la tala ilegales, el documento también crea un marco para lo que puede llegar a ser una coordinación más estrecha en cuestiones como la gobernanza de las aguas transfronterizas de la cuenca amazónica. Además, la Declaración de Belém aborda cuestiones como garantizar la participación de las comunidades indígenas en los procesos de toma de decisiones; fortalecer la ciencia, la educación y la innovación; movilizar la financiación para el clima; desarrollar infraestructuras sostenibles; y crear un foro multinacional para las ciudades amazónicas.

Sin embargo, la Declaración de Belém ha sido criticada por su falta de compromisos claros, con plazos concretos y más ambiciosos. Los países amazónicos perdieron la oportunidad de comprometerse inequívocamente a poner fin a la deforestación o a eliminar progresivamente las actividades de extracción de combustibles fósiles y el desarrollo de infraestructuras viales en la región. Los proyectos petroleros, mineros e hidroeléctricos siguen amenazando el bioma amazónico y a su población, y los países amazónicos continúan persiguiéndolos.

Muchos han abogado por promover una nueva economía sostenible de los bosques existentes, posiblemente en la línea de la “bioeconomía” inclusiva. Pero tales compromisos aún no se han materializado.

sunset on a river with boats...

Los ríos de la cuenca del Amazonas transportan a los pueblos indígenas, proporcionan autopistas para el comercio y son el hogar de muchas especies acuáticas, así como la base del ecosistema más amplio que depende de sus aguas.

Mairon G. Bastos Lima, SEI

Recomendaciones para fortalecer el papel de la OTCA en la cooperación transfronteriza para la Amazonia

A continuación, presentamos 10 recomendaciones para fortalecer la cooperación transfronteriza en la Amazonia.

  1. Garantizar la inclusión de todos los países amazónicos en el Tratado: La Guayana Francesa quedó excluida del Tratado debido a su condición de territorio francés de ultramar. La incorporación de Guayana Francesa podría promover una mayor coherencia en la definición de los límites del Tratado y mejorar la cooperación regional.
  2. Definir conjuntos de datos oficiales para las divisiones políticas, administrativas y ecosistémicas dentro de la OTCA: demarcar legalmente la región es primordial, ya que debería ser una de las principales prioridades organizativas y de cooperación. Un conjunto de coordenadas y límites geográficos definidos legalmente hará que los estudios y proyectos sean congruentes, al tiempo que permitirá la normalización de los datos. Resolver las disputas territoriales entre países puede mejorar el impacto y la continuidad de los proyectos de investigación en la región.
  3. Consolidar el Observatorio Regional de la Amazonia (ORA-OTCA): garantizar que la base de datos sea exhaustiva y esté actualizada, y que contenga información completa y coherente sobre biodiversidad, uso del suelo, clima, fuentes de agua, población, riesgos y otros factores relevantes. Crear directrices para los indicadores a fin de garantizar la homogeneización e integración de los datos, y garantizar que esta base de datos sea fácilmente accesible y esté a disposición del público
  4. Construir una línea de base de los ODS: los países miembros deben colaborar en una evaluación del progreso hacia el logro del ODS 6 (Agua Limpia y Saneamiento) y el ODS 13 (Acción Climática) en la región amazónica. Esto debería servir como base para el seguimiento y la medición del progreso futuro en estos objetivos y otros objetivos sinérgicos, como los ODS 2, 14 y 15 (Hambre Cero, Vida bajo el Agua y Vida en la Tierra).
  5. Compartir experiencias sobre la bioeconomía para una transición hacia el desarrollo sostenible: un Grupo Científico Técnico Intergubernamental para la Amazonia, como se propone en la Declaración de Belém, es un paso adelante para ampliar y compartir conocimientos sobre lo que hasta ahora han sido innovaciones de nicho en bioeconomía o cadenas de valor “socio biodiversas”. Los tomadores de decisiones y otras partes interesadas también deberían compartir sus experiencias -y, con el tiempo, las tecnologías- para que las innovaciones sociales y técnicas puedan cruzar las fronteras en aras del aprendizaje mutuo.
  6. Fortalecer las capacidades de gobernanza transfronteriza en la cuenca amazónica: compartir estrategias para los sistemas de alerta temprana, la respuesta rápida y conjunta a fenómenos meteorológicos y climáticos extremos (como El Niño y La Niña), y el control efectivo de la minería ilegal y el desarrollo de infraestructuras, mediante la planificación coordinada, el establecimiento de redes compartidas de vigilancia hidroclimática y la creación de grupos de trabajo dedicados a frenar la minería y la tala ilegales.
  7. Mejorar la comunicación y la Secretaría: dada la estructura y el funcionamiento altamente burocráticos de la OTCA, unos mecanismos de comunicación más rápidos y eficaces entre los países miembros, la propia OTCA y los consultores de los proyectos beneficiarían a todas las partes interesadas.
  8. Reforzar las agendas y objetivos comunes en la Amazonia: La OTCA podría beneficiarse de reforzar la planificación conjunta para establecer puntos de vista y objetivos comunes, incorporando el desarrollo técnico y científico como componentes centrales para la cooperación.
  9. Fomentar la cooperación “Sur-Sur” a nivel mundial y fortalecer las capacidades técnicas y científicas: la participación en proyectos y las contribuciones de datos a la plataforma ARO-ACTO muestran niveles variables de experiencia técnica y científica. Para promover la inclusividad y el desarrollo de capacidades, las inversiones específicas podrían asignar presupuesto para iniciativas de investigación, priorizando a países con capacidades técnicas limitadas, facilitando programas de capacitación y promoviendo la dedicación para abordar los desafíos amazónicos. Las colaboraciones con organizaciones regionales establecidas, como la Organización de los Estados Americanos (OEA) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), podrían amplificar el impacto de estas iniciativas.
  10. Posicionar a la región amazónica en la gobernanza mundial del clima: reforzar y mejorar la Secretaría de la OTCA, tanto técnica como financieramente. Un presupuesto específico debería garantizar la participación de los países miembros antes (y después) de los diálogos globales como la CMNUCC y otros. El establecimiento de un órgano subsidiario, similar al Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT) de la CMNUCC, permitiría debates en profundidad y una planificación estratégica para posicionar globalmente a la región amazónica, y posicionar a la OTCA para la próxima COP30 en 2025.

Los autores agradecen a Michael Lathuillière sus valiosos comentarios, que han contribuido a mejorar este artículo.

SEI authors

Perspectiva escrita por

Cláudia Coleoni

SEI Affiliated Researcher

SEI Latin America

Juan Camilo Betancur Jaramillo

Research Associate

SEI Latin America

Daniela Maestre

Research Associate

SEI Latin America

Mairon G. Bastos Lima
Mairon G. Bastos Lima

Senior Research Fellow

SEI Headquarters