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Nuevo liderazgo para acelerar la acción climática en América Latina

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Nuevo liderazgo para acelerar la acción climática en América Latina

En el marco de la Semana del Clima de Nueva York, la Asamblea General de la ONU y la publicación del Production Gap Report 2025, Silvia Calderón asume la dirección de SEI Latinoamérica con la misión de fortalecer puentes entre ciencia, política y sociedad.

En esta entrevista, Silvia comparte su experiencia y visión para el centro en un contexto de retos y oportunidades cruciales, donde América Latina busca posicionar su voz y liderazgo.

Natalia Ortiz / Published on 24 September 2025

Silvia, bienvenida a SEI Latinoamérica. ¿Qué aspectos de tu trayectoria personal y profesional consideras que te prepararon para asumir el liderazgo del centro en este momento clave para la región?

Yo llego a este cargo después de 18 años de experiencia liderando proyectos en desarrollo sostenible, medio ambiente y cambio climático desde distintas organizaciones. Esa trayectoria me ha permitido comprender tanto las tendencias globales como los retos específicos de América Latina, y pensar en soluciones desde distintos ángulos.

Mi trabajo como investigadora me ha llevado a estudiar los impactos económicos del cambio climático y de políticas como los impuestos al carbono, así como la importancia de sistemas de gobernanza efectivos para mejorar la calidad del aire. He aplicado la investigación en el diseño de políticas públicas durante mi paso por el Gobierno de Colombia, donde lideré el diseño de la Política Nacional de Crecimiento Verde, la Estrategia de Finanzas Climáticas y la propuesta del impuesto al carbono, entre otras.

Más adelante tuve la oportunidad de implementar esas políticas en proyectos concretos: desde esquemas de pago por servicios ambientales hasta iniciativas de carbono con comunidades locales. Esa experiencia me permitió cerrar el círculo entre investigación, política e implementación, y volver a la investigación con nuevas preguntas y aprendizajes.

También he trabajado con organismos como el BID y el Banco Mundial, lo que me dio una visión regional de los desafíos ambientales y de desarrollo, y me permitió comparar la situación de América Latina con la de otras regiones como Asia y África. Todo esto me coloca en una posición sólida para liderar un equipo de investigadores excepcionales en SEI Latinoamérica y potenciar el impacto de nuestro trabajo.

El contexto global actual está marcado por múltiples crisis: climática, de pérdida de biodiversidad, energética y de desigualdad. ¿Qué papel puede y debe jugar SEI para construir puentes entre ciencia, política y práctica en América Latina?

SEI tiene un rol único y diferenciador en la región por tres razones. Primero, usamos la ciencia, los datos y las herramientas para acercar a las personas y facilitar la toma de decisiones. Un ejemplo es nuestro trabajo en la Chiquitanía, Bolivia, donde aplicamos el modelo WEAP para analizar el impacto de los incendios forestales en la disponibilidad hídrica y planear junto a comunidades y autoridades acciones de restauración.

Segundo, hacemos investigación aplicada con el objetivo de generar soluciones concretas. En el Caribe, por ejemplo, a través del proyecto InnovaCuba, investigamos cómo la restauración asistida de corales puede mejorar los medios de vida de comunidades costeras, desde la pesca hasta el turismo.

Y tercero, trabajamos en fortalecer capacidades para reducir las brechas de información entre actores públicos, privados y comunitarios. Esto es fundamental para construir visiones comunes y evitar conflictos. En La Guajira, Colombia, hemos capacitado a comunidades indígenas para que participen en igualdad de condiciones en la negociación de proyectos de energía eólica, asegurando que puedan representar de manera estratégica sus intereses.

En conjunto, estas tres líneas —ciencia, soluciones aplicadas y fortalecimiento de capacidades— son la base para que SEI pueda tender puentes efectivos entre conocimiento, política y práctica en América Latina.

América Latina es reconocida por su enorme riqueza natural, pero también por profundas brechas sociales. ¿Cómo puede la región aprovechar su potencial ambiental para impulsar un desarrollo más justo y sostenible?

Durante décadas, la región ha seguido un modelo extractivo al que le cuesta otorgar un valor real —económico, social o ambiental— a sus recursos naturales. Ese enfoque ha implicado despojo de tierras, desplazamiento de comunidades, impactos ambientales mal gestionados y, en muchos casos, economías ilegales que han profundizado la degradación y la desigualdad.

Para avanzar hacia un desarrollo más justo y sostenible, América Latina necesita transitar hacia un modelo distinto: uno que se base en la transición justa, que gestione los riesgos climáticos, valore la biodiversidad y la diversidad cultural, y que se construya de manera participativa.

La cooperación internacional está cambiando: menos financiamiento, más competencia por recursos y mayores expectativas de impacto. ¿Cómo debería posicionarse SEI en América Latina frente a este nuevo escenario?

Es cierto que el panorama de financiamiento se está transformando, pero SEI tiene una posición privilegiada para adaptarse y destacar.

Primero, somos una de las pocas organizaciones que conecta ciencia, datos y herramientas rigurosas e innovadoras incluyendo de inteligencia artificial, con la comprensión local de los problemas de desarrollo, que nos permite proponer soluciones claras y accionables.

Segundo, hacemos parte de una red global de centros de investigación, pero trabajamos con presencia e impacto local. Traducimos esas tendencias globales en oportunidades específicas para la región.

Y tercero, contamos con un equipo interdisciplinario, diverso e innovador que trabaja con altos estándares éticos y que está constantemente desarrollando nuevos métodos y herramientas. Esa capacidad de innovación nos ha permitido incidir en las agendas de desarrollo sostenible de varios países de la región.

En resumen, lo que diferencia a SEI es su capacidad de tender puentes entre el conocimiento global y las realidades locales, ofreciendo soluciones prácticas y relevantes para América Latina en un contexto de cooperación internacional cada vez más exigente.

En el corto plazo se vienen dos hitos clave: la Semana del Clima en Nueva York y la COP30 en Belém. ¿Cuál es la perspectiva de SEI frente a estos eventos y, más en general, qué huella quisiera dejar en América Latina hacia el futuro?

Tanto la Semana del Clima en Nueva York como la COP30 en Belém serán escenarios decisivos para acelerar la acción climática global, y América Latina debe llegar a ellos con una voz clara y unida. Desde SEI, nuestro aporte será seguir poniendo la ciencia al servicio de la toma de decisiones, mostrando cómo las transiciones justas pueden ser una oportunidad real para el desarrollo sostenible de la región.

Aquí la discusión será clave, sobre todo pensando en construir una agenda post-2030. SEI está dentro de las organizaciones globales que más ha investigado este tema y SEI Latinoamérica se ha destacado en esas conversaciones. Ante recursos limitados, será fundamental seguir investigando mecanismos innovadores de financiamiento y, sobre todo, entender cómo las interacciones entre metas y políticas pueden generar eficiencias en la asignación de recursos. Para ello, hemos desarrollado herramientas como SDG Synergies y como SAPIENT, que permiten identificar sinergias en políticas e inversiones y proveer insumos estratégicos para avanzar en esa agenda global.

De cara a la COP30 de Belém, la ciencia jugará un papel central para guiar las negociaciones y reforzar la necesidad de transiciones justas que nos acerquen a las metas del Acuerdo de París, aunque la reorganización del sistema internacional nos aleja de ellas. Esta COP será clave para América Latina: el gobierno de Brasil ha señalado la importancia de fortalecer el multilateralismo y la región está mostrando cada vez más una voz unificada. La Declaración de Bogotá, firmada recientemente por Brasil, Ecuador, Bolivia, Colombia y Perú, refleja ese compromiso compartido de proteger el Amazonas y explorar mecanismos financieros innovadores para hacerlo.

Hacia el futuro, mi visión es que SEI Latinoamérica deje una huella basada en la apropiación del conocimiento: que gobiernos, comunidades y sector privado se sientan empoderados para usar la ciencia en la construcción de consensos y en la implementación de soluciones inclusivas. Solo cuando el conocimiento se convierte en acción compartida es posible acelerar los cambios profundos que nuestra región necesita.

Con la llegada de Silvia, SEI Latinoamérica inicia una nueva etapa que refuerza el poder de la ciencia para generar consensos y acelerar la acción. En un año marcado por los cambios en las discusiones internacionales alrededor del multilateralismo, la publicación del Production Gap Report y la COP30 en Belém, el centro busca posicionar a la región como un actor clave en la construcción de soluciones justas y sostenibles.

Featuring

Silvia Calderón

Centre Director

SEI Latin America