El objetivo general de este proyecto es analizar cómo los negocios de productos especiales, los sistemas de producción y los mercados pueden promover cadenas de valor inclusivas en Brasil y Colombia.
Investigaciones previas de nuestro equipo han revelado que las comunidades locales, los pequeños productores, las organizaciones de la sociedad civil y los funcionarios públicos en regiones tropicales a menudo enfrentan dificultades para impulsar economías basadas en la biodiversidad local. Existe una percepción de desajuste entre la diversidad inherente, el arraigo cultural y, en algunos casos, los métodos artesanales de producción de los productos locales, y las características y demandas de los mercados de materias primas.
Además, existe una necesidad urgente de un pensamiento político innovador para combatir la deforestación. La ciencia del uso del suelo y las políticas públicas han estado dominadas por una agenda convencional de “no causar daño”, enfocada en la debida diligencia, la deforestación cero y la no violación de derechos humanos, pero que no aborda la necesidad de un cambio transformador en las fronteras forestales.
La realización de la COP 30 en la Amazonía subraya aún más la urgencia de innovar en este ámbito. Por ello, el proyecto se estructura en tres objetivos e interrogantes interrelacionados:
Identificar las condiciones, tendencias y requisitos de los mercados y cadenas de valor de productos especiales. ¿Qué son los productos especiales y cuándo prosperan?
Examinar y comparar las experiencias de dos casos destacados: el café especial en Colombia y los biocosméticos amazónicos en Brasil. ¿Qué lecciones pueden extraerse de estos casos emergentes respecto a desafíos y oportunidades?
Analizar cómo la promoción de productos especiales puede contribuir a la transición hacia una bioeconomía y a otras agendas de uso sostenible del suelo. ¿Cómo puede esta promoción fortalecer los esfuerzos políticos para el desarrollo sostenible en la Amazonía? ¿Qué recomendaciones pueden hacerse en términos de políticas e instrumentos?
¿Será la promoción de productos especiales un camino hacia el desarrollo sostenible en los trópicos?
Repensar el desarrollo sostenible en regiones tropicales como la Amazonía sigue siendo una de las necesidades más urgentes del siglo XXI. Cada año se pierden entre 4 y 5 millones de hectáreas de vegetación nativa en los trópicos, y entre el 90% y el 99% de esta pérdida se debe a la expansión agrícola no sostenible, principalmente para producir unos pocos cultivos como la soya y el aceite de palma.
El cambio en el uso del suelo es la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en muchos países tropicales, además de ser el principal impulsor de la pérdida de biodiversidad a nivel global. En Brasil, anfitrión de la COP climática en 2025, hasta un 74% de las emisiones provienen de la agricultura y el uso del suelo, principalmente debido a la deforestación.
Una razón clave de esta situación es que el desarrollo económico en regiones tropicales suele estar ligado a la expansión de monocultivos industriales. Aunque atienden a intereses sectoriales, estos modelos eliminan la vegetación nativa de los paisajes tropicales y, con ella, a las comunidades y medios de vida que no están vinculados a esos sectores. Sin embargo, romper con estas dinámicas es difícil y requiere innovación en torno a alternativas económicas.



